Datos de la Investigación

Georeferencias

La sección Expedición de Daniel Ruzo en este website describe la historia del descubrimiento de Marcahuasi asi como las caracteristicas geológicas de la meseta, vias de acceso y provee información con respecto al pueblo de San Pedro de Casta.

A través de los últimos setenta años Marcahuasi ha sido visitada probablemente por cientos de miles de personas. Solamente en el 2015 la comunidad de San Pedro de Casta estima que recibieron a quince mil visitantes.  Por lo tanto es sorprendente que en ningun caso se ha hecho un estudio serio de las relaciones entre las estructuras en la meseta de Marcahuasi,  aparte del intento de hacerlo por su descubridor, Daniel Ruzo. No teniendo acceso a la tecnología del GPS, Ruzo utilizó el teodolito para fijar lineas entre los monumentos sin llegar a ninguna conclusión, principalmente por dificultades prácticas y tambien porque el esfuerzo fue dedicado a los monumentos y no a los marcadores como veremos mas tarde.

Si es el caso que existen relaciones geométricas entre ciertas estructuras y marcadores, esto apoyaria la hipótesis sobre la intervención humana en la meseta. Considerando la posibilidad de que existan tales relaciones organizamos tres expediciones a Marcahuasi patrocinadas por ECYART en julio 2014, junio 2016 y agosto 2017. El trabajo rindió información bastante importante para poder geo-referenciar las estructuras y determinar las lineas de mirada (Tablas 1 y 2), asi como confirmar la composición geólogica del material pétreo en la meseta.

En Marcahuasi podemos distinguir un mínimo de cuatro tipos de estructuras en piedra, aparte de las ruinas de cuarteles y chullpas del periodo incaico. Hemos geo-referenciado gran parte de estas , sobretodo en la zona norte. Las Tablas 1 y 2 contienen sus coordenadas geográficas,  lineas de mira (LDM) y otros datos. Los nombres usados aquí son los que la gente de San Pedro o Daniel Ruzo les ha dado.

  1. Monumentos . Estos son los mas fácilmente reconocibles y de hecho son los que atraen a los visitantes al lugar. Estan esparcidos por toda la meseta pero en su mayoria estan sitos en la zona norte. Tales son la Peca Gasha (Monumento a la Humanidad, Figuras 1 y 2), el Casco (Figura 3), el Caballero (o Alquimista, Figura 4), el Filósofo (o Cabeza de Pascua, Figura 5), la Llama (Figura 6) y muchas más presentadas en las figuras de este website.
  2. En este caso se notan ciertas figuras geométricas o grabados artísticos en piedra, sin que estos necesariamente representen personajes. Algunos ejemplos son El Infiernillo (Figura 7), las Mayoralas (Figura 8), las paredes del anfiteatro (Figura 9), la piedra rayada (Figura 10) y el cuadriculado (Figura 11).
  3. Dólmenes. Estas son piedras de diversos tamaños recostadas unas encima o al lado de otras como el chullo del indio (Figura 12), el hombre junto al cerro de las miradas (Figuras 13 y 14), el zapato (Figura 15) y el dólmen en el anfiteatro (Figuras 16 y 17).
  4. Estas piedras son algo difíciles de definir. Generalmente polimórficas, de menos de dos metros de alto, situadas a menudo muy cerca a monumentos y que aparentan estar cementadas al suelo de piedra. Se caracterizan justamente en que no se parecen entre si y designarlas como algo especial parece arbitrario, excepto cuando obtenemos sus datos geo-referenciales como se discute mas adelante. Las Figuras 18-24 representan respectivamente a los marcadores M-1-M-6 y M-10.

Relaciones entre las estructuras

Enfoquemos la zona norte de la meseta, la más estudiada y la que contiene la gran mayoría de monumentos, grabados, dólmenes y marcadores. En la proximidad de la Peca Gasha (Figuras 1 y 2) se encuentran el altar norte (Figura 25), el león africano (Figura 26) y la cara cortada (scarface, Figura 27), asi como un mínimo de siete marcadores (M-1 al M-6 y M-10).

Una mirada rápida a los ángulos de lineas de mira inmediatamente nos indica algo que dificilmente puede ser coincidencia : en la Tabla 1 se ve que  mas del 30% de las estructuras que poseen linea de mira esta está dada en ángulos multiples de 45 y 90 grados! Algunas (Infiernillo) estan orientadas exactamente de 0 (Sur) a 360 (norte) grados !! El circulo de 360 grados que usamos hacen siglos para representar coordinadas geográficas pudo haber sido usado tambien en la meseta.

Usando los datos de la expedición del 2014 (Tabla 1) y GoogleEarth, lo primero que salta a la vista al inspeccionar las coordenadas geográficas de los marcadores es que M-3, M-4 y M-5 perfectamente describen una linea recta. Asi sucede tambien con los puntos Altar Norte- Media Roca (half rock)-M-3, M-2, cara cortada (scarface) y Turbante (M-6) (ver Figura 28).

Luego vemos otras lineas : Leon- M-4 y M-2 ; M-3, M-1 y Peca Gasha ; M-5, M-1 y Turbante (M-6) ; y finalmemente Altar Norte-M-4 y M-1. Son varias lineas rectas compuestas de tres a seis puntos que intersectan como se indica en la Figura 28. El marcador M-4 parece ser el punto con mas cruces.

Posible representación de las Pléyades en Marcahuasi

Pensando sobre el significado de tal descubrimiento nos acordamos de la teoria propuesta por Robert Bauval (ver Bibliografia), en la que las tres piramides principales en Giza representan a las tres estrellas que constituyen el cinturón de Orión, la constelacion del cazador en los cielos, tambien llamadas comunmente las Tres Marias.

Sabemos que en todas las culturas antiguas que conocemos se prestaba gran atención a los sucesos en el cielo, ya fuera con el simple fin de organizar un calendario agrícola o de poder predecir una catastrofe. Quiza esta última razón es la más importante como lo describe W. Sullivan (Bibliografía).

Sería posible que en Marcahuasi, a cuatro mil metros sobre el mar, una cultura antiquísima hubiera querido plasmar las estrellas sobre el suelo de la meseta? Despues de varios intentos en relacionar constelaciones conocidas y visibles en el hemisferio sur, encontramos que sí  hay una relación casi exacta entre las estructuras de la zona norte y una de las más conocidas e importantes constelaciones – la llamada Pléyades o las Siete Hermanas – que juega un importantísimo papel en mitologías tan diferentes como la griega y la Zuni (Nuevo Mexico) (ver Bibliografia).

Las estrellas aquí citadas son identificadas por sus nombres griegos y su magnitud (el numero menor representa mayor brillantez). Con los datos de la expedición de 2014 se pueden claramente asignar cuatro de las estrellas mas brillantes en orden de brillo descendiente :

Marcador M-4 = Alcione (2.9)

Marcador M-1 (muy cerca a Peca Gasha) = Atlas (3.6)

Altar Norte = Electra (3.7)

Leon Africano = Merope (4.2)

Las Figuras 29 y 30 representan los puntos citados en Marcahuasi superpuestos a dos imagenes de las estrellas Pléyades vistas de ángulos opuestos (norte y sur).

Por lo tanto, dado que son cinco las estrellas que se pueden ver claramente sin telescopio nos faltaba Maya (de magnitud 3.9) ya que Teygeta raramente se distingue y Asterope y Coeleno no son visibles sin instrumentos. Maya debía estar en la zona suroeste en linea con Alcyone (M-4), M-3 y M-5. Esta parte de la meseta no fue geo- referenciada en la expedicion del 2014.

En 2016 obtuvimos los datos necesarios para identificar a Maya con el marcador M-10 (Figura 31, Tabla 2).

Bibliografia

Wikipedia – Teoria de la Correlacion Orion-Piramides

The Orion correlation theory was first put forward by Robert Bauval in 1983. One night, while working in Saudi Arabia, he took his family and a friend’s family up into the sand dunes of the Arabian desert for a camping expedition. His friend pointed out Orion, and mentioned that Mintaka, the dimmest and most westerly of the stars making up Orion’s belt, was offset slightly from the others. Bauval then made a connection between the layout of the three main stars in Orion’s belt and the layout of the three main pyramids in the Giza pyramid complex. He published this idea in 1989 in the journal Discussions in Egyptology, volume 13. The idea has been further expounded by Bauval in collaboration with Adrian Gilbert (The Orion Mystery, 1994) and Graham Hancock (Keeper of Genesis, 1996), as well as in their separate publications. The basis of this theory concerns the proposition that the relative positions of three main Ancient Egyptian pyramids on the Giza plateau are (by design) correlated with the relative positions of the three stars in the constellation of Orion which make up Orion’s Belt— as these stars appeared in 10,000 BC.

Their initial claims regarding the alignment of the Giza pyramids with Orion (“…the three pyramids were a terrestrial map of the three stars of Orion’s belt”—Hancock’s Fingerprints of the Gods, 1995, p. 375) are later joined with speculation about the age of the Great Sphinx (Hancock and Bauval, Keeper of Genesis, published 1996, and in 1997 in the U.S. as The Message of the Sphinx). According to these works, the Great Sphinx was constructed c. 10,500 BC (Upper Paleolithic), and its lion-shape is maintained to be a definitive reference to the constellation of Leo. Furthermore, the orientation and dispositions of the Sphinx, the Giza pyramids and the Nile River relative to one another on the ground is put forward as an accurate reflection or “map” of the constellations of Leo, Orion (specifically, Orion’s Belt) and the Milky Way respectively. As Hancock puts it in 1998’s The Mars Mystery[8] (co-authored with Bauval):

…we have demonstrated with a substantial body of evidence that the pattern of stars that is “frozen” on the ground at Giza in the form of the three pyramids and the Sphinx represents the disposition of the constellations of Orion and Leo as they looked at the moment of sunrise on the spring equinox during the astronomical “Age of Leo” (i.e., the epoch in which the Sun was “housed” by Leo on the spring equinox.) Like all precessional ages this was a 2,160-year period. It is generally calculated to have fallen between the Gregorian calendar dates of 10,970 and 8810 BC. (op. cit., p.189)[citation needed]

The allusions to dates circa 12,500 years ago are significant to Hancock since this is the era he seeks to assign to the advanced progenitor civilization, now vanished, but which he contends through most of his works had existed and whose advanced technology influenced and shaped the development of the world’s known civilizations of antiquity. Egyptology and archaeological science maintain that available evidence indicates that the Giza pyramids were constructed during the Fourth dynasty period (3rd millennium BC[9]), while the exact date of the Great Sphinx is still unclear. Hancock does not dispute the dating evidence for the currently existing pyramids, but instead argues that they may have been an architectural evolution of sites whose origin and cultural significance dated back some eight thousand years before the current monuments were built —since the Orion correlation theory claims they are oriented that way—which, it is implied, provides further evidence for the influence of astronomical, mathematical, and historical knowledge that might not have been passed down to the pyramids’ builders.

Wikipedia – Las Pleyades

Pleiades as calendar, in history and in modern science. Historically, the Pleiades have served as a calendar for many civilizations. The Greek name “Pleiades” probably means “to sail.” In the ancient Mediterranean world, the day that the Pleaides cluster first appeared in the morning sky before sunrise announced the opening of the navigation season.

The modern-day festival of Halloween originates from an old Druid rite that coincided with the midnight culmination of the Pleiades cluster. It was believed that the veil dividing the living from the dead is at its thinnest when the Pleaides culminates – reaches its highest point in the sky – at midnight.

On a lighter note, the Zuni of New Mexico call the Pleiades the “Seed Stars,” because this cluster’s disappearance in the evening sky every spring signals the seed-planting season.

In both myth and science, the Pleiades are considered to be sibling stars. Modern astronomers say the Pleiades stars were born from the same cloud of gas and dust some 100 million years ago. This gravitationally bound cluster of several hundred stars looms some 430 light-years distant, and these sibling stars drift through space together at about 25 miles per second. Many of these Pleiades stars shine hundreds of times more brightly than our sun.

Sullivan, William. The Secret of the Incas: Myth, Astronomy and the War Against Time (Crown Publishers), 1996

Presentacion