La Expedición de Daniel Ruzo

El descubrimiento de Marcahuasi no fue obra del azar, pero si tuvo mucho que ver la casualidad. Daniel Ruzo, habia estado interesado en las culturas megalíticas desde muy joven, por lo tanto tenía la mente abierta a la información que quizá otro hubiera ignorado.

En febrero de 1952 un amigo de Daniel, Enrique Dammert, le regaló una fotografía tomada en 1935 por Kuroki Riva. Por lo que me contó mi padre muchos años despues, este señor se pasaba la vida viajando por el Perú, y quien sabe que otros sitios, tomando fotos de todo lo que le parecía inusual. La dedicatoria de Dammert, inscrita en el reverso de la foto (Figura 1) que ahora cuelga en mi estudio es esta: Transfiero a Don Daniel Ruzo esta foto de mi gran amigo Kuroki Riva, no porque no me agrade sino porque en Los Angeles (donde mi padre tenia su casa de campo cerca a Lima) se le dará más valor y más altos alcances. De todas maneras esta maravilla quedará entre los locos de la quebrada (cerca a Chaclacayo, los locos eran Ruzo, Dammert y Asin, este último vivía en un vagón de ferrocarril que había hecho instalar en la falda de un cerro). Hasta que se descifre su verdad y aprenda Don Daniel a fotografiar piedras.

Figura 1. Fotografia Original de Peca Gasha, Kuroki Riva, 1935
Figura 1. Fotografia Original de Peca Gasha, Kuroki Riva, 1935

Ruzo definitivamente aprendió a fotografiar piedras. La foto de Riva revelaba una roca excepcional llena de figuras antropomórficas que parecian esculpidas en la piedra. Daniel Ruzo habia estado siempre interesado en culturas antiguas, fue por eso que no ignoró el posible significado de la magnifica escultura y organizó una expedición que lo llevó al pueblito llamado San Pedro de Casta. Ruzo describe este primer viaje en su libro Marcahuasi : La Historia Fantástica de un Descubrimiento: En el mes de agosto subimos por el valle de Santa Eulalia hasta el puente de Autisha y logramos relacionarnos con un grupo que bajaba de Casta, ciudad de mil habitantes a 3,200 metros sobre el nivel del mar, de donde salía el único camino que podia llevarnos hasta la roca, cuya fotografia se habia apoderado de nosotros  y que era conocida en la región como la cabeza del inca. El grupo estaba formado por Inocencio Obispo, Justiliano Rojas y Manuel Olivares. Este ultimo nos acompaño, junto con Miguel Bautista, durante nueve años en todas nuestras excursiones a Marcahuasi. Nos prometieron caballos para el primero de setiembre y ese día, nos acompañaron en nuestra primera ascensión a una alta meseta, cuyo antiguo nombre se ha perdido, pero que desde la dominación incaica, convertida en asiento de tres cuarteles militares, ha sido llamada Marcahuasi, nombre quechua, o sea huanca, como toda la toponimia de la región central del Perú.

Aqui se ven tres cabezas de tamanos diferentes y una cara grabada en la mejilla de la cabeza mayor. Tambien se nota un ave con las alas extendidas formada por la sombra. La fotografia data de fines de diciembre de 1978. Hay gran variabilidad en las imagenes con la luz y las estaciones.

Apenas llegados al nivel de la meseta, nos encontramos frente a una roca excepcional de veinticinco metros de altura del lado oeste y veinte por el lado opuesto (ver Figuras 1 y 2 en la sección Investigación de este website). Se trata posiblemente de un monumento a la humanidad, erigido en epoca muy remota, ya que en ella se pueden adivinar inmediatamente cabezas humanas de razas diferentes. Sus escultores habían trabajado sobre la roca natural en tiempos tan antiguos que su recuerdo y el nombre de su obra se han perdido. Los viejos de Casta relatan que se llamaba Peca Gasha, « la cabeza del callejón », lo que corresponde al lugar en que se encuentra.

En los nueve años siguientes Ruzo subió muchas veces a la meseta y logró un estudio fotográfico completo, el cual reside ahora en los archivos de ECYART. Como ilustración de su trabajo inicial ver las Figuras 2a-c, tres diferentes vistas de la Peca Gasha. Tres recientes fotografias de Peca Gasha tomadas del este se encuentran en las Figuras 2d-f.

A Daniel Ruzo y su primer campamento se les puede ver en las fotos de las Figuras 3, 4 y 5 y a su amigo y guía Manuel Olivares en las Figuras 6a y 6b, en fotografias tomadas muchos años después cuando don Manuel ya bordeaba los noventa. Un tiempo después de esta primera expedición la gente de Casta ayudó en la construcción de una cabaña que le sirvió a Ruzo a traves de sus nueve años de estudios, la cual continua en uso (ver Figura 7, foto de Alex Kornhuber, 2016).

Algo importante unió a estos dos hombres a traves de los años en que se conocieron ya que Manuel y su familia han mantenido hasta el dia de hoy una relación muy estrecha con Javier Ruzo, nieto de Daniel y conmigo. Mi padre falleció un veintiuno de setiembre en 1991, Manuel Olivares en el mismo día del 2014.

Figura 7. La cabana de D Ruzo (2016). Cortesia Alex Kornhuber
Figura 7. La cabana de D Ruzo (2016). Cortesia Alex Kornhuber

En junio de 1954 Ruzo publicó el primer informe sobre Marcahuasi (La Cultura Masma) basado en una presentación que hizo en la academia militar del Peru. En esta por primera vez se refirió a una cultura humana desaparecida despues de una gran catastrofe. Años despues Ruzo desarrolló una teoria cronológica basada en la travesía del sistema solar a lo largo de la eclíptica, viaje que lleva al sol y sus planetas en una espiral enorme de 25,920 años de duración, con cada sector zodiacal de 2160 años (D. Ruzo, Los Ultimos Días del Apócalipsis). Esta cultura dataría del periodo en que el sistema solar cambió de sector pasando de Cáncer a Geminis, hacen mas de ocho mil años. La próxima transición es de Piscis (en el sector que estamos) a Acuario, en ~2,140 EC. Llamó Masma a la cultura responsable de haber creado las esculturas en Marcahuasi, a base de la información que su amigo y mentor Pedro Astete le proporcionó. Las palabras de Astete, despues de relatar un sueño que tuvo en Andahuaylas en la casa de amigos de la que se decía que estaba habitada por el Nacaj, o espiritu maligno estan transcritas aqui. En este sueño apareció la palabra Masma :

El sueño se desvanecia ya pero antes de desvanecerse del todo alcancé a percibir alli la presencia de seres vestidos con ropas talares blancas y negras…

¡Masma !….busqué, indagué acerca de este nombre que me sonaba como un nombre ya oido en otros tiempos. Nadie supo darme informes acerca de el. No obstante, todos convenian en que así podía llamarse alguien ya que su eufonía era perfectamente indigena…

Algunos años despues ya de regreso a Lima, me ocurrieron tres hechos casi simultaneamente, que concurrieron a hacermelo recordar.

Estos tres eventos fueron encontrar la palabra Masma en un vocabulario quechua con dos significados, casa con alar grande o tinaja (similar a las pakarinas, cuevas con caracter de tumba) ; en una descripción  (del Dr Luis Carranza) de los departamentos de Junín y Ayacucho en la sierra central del Perú encontró la palabra Masma como el nombre de un caserio o ruina cerca de Jauja ; la tercera fue mientras hojeaba la Biblia, Masma saltó a la vista nuevamente, quien es el quinto hijo de Ismael (Génesis XXV, 14).

El nombre Masma tiene para los Ruzo aun más significado. Nuestra familia emigró a America de un pueblo llamado Lea en Galicia, cerca a Lugo. Todavía existe la casa de los Ruzos, abandonada varios siglos y con la planta baja cubierta por el lodo del río Ruzo que ahí nace. A pocas leguas, mas allá de Mondoñedo (la capital de provincia) este río pasa por San Andrés de Masma y toma ese nombre. Es una coincidencia que parece increíble, pero tanto mi padre como yo hemos visitado estos sitios y puedo confirmar la veracidad del relato. Mi padre nombró a la cultura Masma antes de haber viajado a Galicia!

Ruzo descubrió un gran numero de esculturas en Marcahuasi, muchas de las cuales representan caras y cabezas de personajes cuya identidad se perdió en los siglos transcurridos, asi como todo tipo de animales. Fotos recientes de algunas se encuentran en las Figuras 8-16. A traves de los años de estudio tambien buscó sin éxito relaciones entre los monumentos mas importantes. La tecnologia de los 1950s no permitía obtener de manera práctica los datos que los satélites geosíncronos (GPS) nos ofrecen ahora. Ademas Ruzo no dió importancia a estructuras o rocas menores, algunas de las cuales hemos designado « marcadores » (ver sección Investigación de este website, Tablas 1 y 2). El trabajo de Daniel Ruzo ha sido ilustrado hace un tiempo en los canales de televisión  History y Discovery asi como en numerosas revistas en varios idiomas.